Los llaman apátridas.
Eso no existe.
La Patria no depende
del reconocimiento de un otro.
Anacionales, difícil.
Casi siempre hay un “nosotros” atrás,
aunque a veces lo tapemos.
Son directamente anestatales:
sin Estado que los registre,
con Patria que late.
No los ninguneen.