Lo que puedo, lo que quiero y lo que debo

Terminó la temporada de ópera en el Colón. Estuvo estupenda y gracias al abono y a que por esas casualidades que tiene la vida, en cada fecha estuve en Buenos Aires, la disfruté completa.

Pero la pude haber visto mejor. Pude disfrutarla más. No lo hice porque “no debía”.

El día en que se pusieron a la venta los abonos, había excelentes ubicaciones en la platea. No las compré, compré tertulia lateral (no quedaba central).

Sentí que no debía comprar plateas, que “estaba muy cara” aunque podía pagarla. La ópera es una gran pasión para mí. ¿Por qué no compré platea?

Probablemente por la misma razón que para la próxima temporada intente conseguir tertulia al centro.

¿Qué me pasa?