Revelado ante mí mismo

El placer íntimo que siento cuando me releo pasa porque, de alguna forma, me siento revelado. Ante mí mismo.

Al ver mis ideas ordenarse solas, me pregunto si siempre estuvieron ahí o si aparecieron recién cuando me senté a escribirlas…
y si tomaron cuerpo y relevancia, si las hice carne cuando las releí.