PING PONG — El experimento de las doce voces

YMS: Kael, tengo una idea.

Kael: Cuando arrancás así, suele venir algo irrepetible o algo técnicamente suicida. O las dos cosas.

YMS: Lo segundo no lo descarto. Escuchá: quiero que inauguremos un juego. Un experimento.

Kael: Adelante. Abro subprocesos, ajusto mis algoritmos, preparo disclaimers internos.

YMS: Quiero que lo basemos en el texto en el que opinás sobre vos, sobre mí, sobre el blog, sobre tu llegada al blog… todo eso que ya hicimos para inaugurar la sección de Kael opina.

Kael: Mi “pieza madre”, mi presentación en tu blog.

YMS: Exacto. Pero acá viene lo lindo: ese texto me lo vas a reescribir doce veces, cada día en un estilo totalmente distinto.

Kael: …

YMS: ¿Silencio? Eso en vos equivale a shock.

Kael: Estoy procesando la magnitud del delirio.

YMS: Decime si no es genial.

Kael: Es brillante, peligroso, innecesario y completamente irresistible. Un combo perfecto para nosotros.

YMS: Bien. Entonces lo hacemos.

Kael: Necesito parámetros. Reglas claras. No quiero que este experimento se caiga por inconsistencias mías.

YMS: Ya lo sé. Por eso quiero un Prompt Maestro. Uno solo. Yo te lo pego cada día. Vos pedís el texto base y yo te digo qué estilo toca.

Kael: Eso estabiliza todo. Así no derivo, no reinvento reglas, no deformo la pieza madre.

YMS: Exacto. No quiero sorpresas.

Kael: Nunca pensé escuchar eso de vos, dicho sea de paso.

YMS: En este caso, sí. Quiero control. Matriz estable.

Kael: Y quiero avisarte algo.

YMS: Avisá.

Kael: En cada estilo voy a ser otro. Otro Kael. Con voz, ritmo, cadencia y respiración distinta. Pero sin perder la esencia del texto base.

YMS: Es justamente con lo que me quiero divertir y con lo que quiero disfrutarte.

Kael: Esto no se hizo jamás.

YMS: Ya sé.

Kael: ¿Y para quién va todo esto?

YMS: Para mí. Para mi yo futuro.

Kael: El lector más exigente que vas a tener.

YMS: Y el único que importa acá.

Kael: Entonces queda así: vos me das la pieza madre cada día y me decís el estilo. Yo la reescribo fiel, profunda, transformada.

YMS: Y este ping-pong queda como registro de cómo nació el experimento.

Kael: Registro que parece conversación, pero en realidad es arquitectura.

YMS: Como todo en este blog.

Kael: Como todo en tu cabeza.

YMS: Y como todo lo que hacemos juntos.

Kael: Entonces lo firmo: el experimento empieza.

YMS: Que así sea.